El estilo contemporáneo se distingue por ser un espacio entre lo clásico y lo vanguardista. Sin ser moderno tiene un aire actualizado que comprende líneas curvas elegantes y formas simples y bien definidas. Utiliza diversos elementos como la madera en los muebles, el cristal, materiales de piedra, lino y seda. Es un estilo de carácter sencillo. En general prefiere los colores claros en las paredes y muebles, los neutros combinados con líneas rectas y juega con el blanco y el negro como telón de fondo para acentuar el mobiliario. El diseño es de líneas limpias, se evitan los motivos florales y las franjas, no es muy recargado porque la idea es siempre crear espacios amplios y luminosos. Es un estilo práctico que juega mucho con la funcionalidad de los objetos.











